Tratamiento de las lesiones condrales y osteocondrales

Las lesiones focales en el cartílago articular producen posteriormente artrosis y pueden conducir a necesitar una prótesis de la articulación. Las lesiones condrales y osteocondrales de grado I y II suelen tolerarse bien y se debe vigilar su evolución. En su tratamiento se aconseja corregir las posibles causas de la condropatía: alineamiento de la rótula, fortalecimiento de musculatura de apoyo, corregir la lesión de menisco, etc. El control de síntomas se realiza con fisioterapia y analgésicos ocasionales.

En lesiones condrales y osteocondrales grado III-IV o en lesiones muy sintomáticas se recomienda un tratamiento definitivo. En personas de edad avanzada se puede seguir la evolución y colocar una prótesis cuando se haga necesario (la duración media de una prótesis son quince-veinte años, por lo que es una alternativa válida).

En adultos jóvenesse debe demorar al máximo la indicación de la prótesis articular, ya que puede tener que cambiarse a los quince-veinte años de la cirugía. Entre las técnicas(3)  que intentan reparar la lesión y evitar su evolución a la artrosis se encuentran:

  • Abrasión, perforación y microfracturas: En esta técnica se raspa,  agujerea o se rompe el hueso que subyace al cartílago con la intención de que la sangre que afluye desde la médula del hueso arrastre células madre pluripotenciales que produzcan cartílago en la zona dañada. Aunque pueden funcionar en lesiones de pequeño tamaño, el cartílago que se genera, al no estar producido por condrocitos maduros, es defectuoso. Siempre que se realice esta técnica se aconseja realizar un pre-ICC simultáneamente, una extracción preventiva de cartílago articular sano para congelarla y, en caso de reaparecer los síntomas en el futuro poder realizar un implante de condrocitos.
  • Trasplante de periostio o pericondrio: El periostio es la capa de tejido fibroso que recubre al hueso; y el pericondrio la que recubre al tejido. Estas capas son ricas en fibroblastos inmaduros y su uso en las lesiones de cartílago se basa en la capacidad que tienen estas células de estimular la cicatrización. Sin embargo, al reparar el cartílago lo hacen con tejido colágeno cicatricial, y no con el colágeno típico del cartílago. Siempre que se realice esta técnica se aconseja realizar un pre-ICC simultáneamente, una extracción preventiva de cartílago articular sano para congelarla y, en caso de reaparecer los síntomas en el futuro poder realizar un implante de condrocitos.
  • Mosaicoplastia: En esta técnica se extirpan pequeños trozos de hueso y cartílago de las zonas de poca carga de la articulación y se implantan en la zona lesionada, como las teselas de un mosaico. El problema de esta técnica es que las células de muchos de los trocitos extirpados y reimplantados mueren con el proceso, por déficit de aporte sanguíneo, por lo que el injerto no “prende”. Esto hace que falle con frecuencia en las lesiones de mayor tamaño. Siempre que se realice esta técnica se aconseja realizar un pre-ICC simultáneamente, una extracción preventiva de cartílago articular sano para congelarla y, en caso de reaparecer los síntomas en el futuro poder realizar un implante de condrocitos.
  • Implante de Condrocitos: Esta técnica cultiva los condrocitos del propio paciente y los implanta en la lesión condral bien como un líquido rico en condrocitos que se cubre con periostio (ACI); bien como una membrana de colágeno en la que los condrocitos están ya imbuidos (ICC). Estos condrocitos reciben aporte sanguíneo del hueso subcondral (como el cartílago normal) y son ellos mismos los que remodelan el colágeno para crear un cartílago exacto al cartílago sano. En las lesiones osteocondrales se realiza una reparación ósea con injerto de hueso previa al implante de los condrocitos.

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Figura 2.
Opciones terapeúticas para tratamiento de cartílago: De izquierda a derecha: abrasión, microfracturas, mosaicoplastia