Cuándo se necesita

El Implante de Cartílago es una opción de tratamiento en lesiones que producen pérdida local del cartílago en las articulaciones de carga, como la rodilla, el tobillo y la cadera. Estas lesiones del cartílago pueden deberse a:

  • Condropatía (condromalacia): Las condropatías (antes llamadas condromalacias) son adelgazamientos locales del cartílago que ocurren en cualquier superficie articular, por sobrecarga local o por lesiones directas sobre el cartílago.
  • Condropatía Rotuliana (también llamada condromalacia rotuliana): El implante de cartílago autólogo está indicado en lesiones de grado II y IV de mediano y gran tamaño, donde otras técnicas no han demostrado eficacia contrastada.
  • Osteocondritis disecante: En la osteocondritis, típica de personas muy jóvenes, el implante puede evitar una prótesis de rodilla o de cadera.
  • Arrancamientos tendino-cartilaginosos: Los arrancamientos del cartílago ocurren cuando un tendón intra-articular, como el ligamento cruzado, es arrancado de su inserción en el hueso llevando consigo un trozo de cartílago.
  • Fracturas intrarticulares: Una fractura ósea que se extiende a la superficie articular puede dejar un defecto cartilaginoso residual una vez que la fractura consolide.

La técnica de Implante de Cartílago es efectiva en condropatías (condromalacias) delimitadas, aunque sean de gran tamaño. Sin embargo, no es un tratamiento adecuado para la artrosis ni para otras enfermedades difusas del cartílago.

Por otra parte, el procedimiento es óptimo cuando las células cultivadas son jóvenes, por lo que no se recomienda extraer los condrocitos a personas mayores de 50-55 años. Sin embargo, por encima de esta edad la técnica aún mantendría eficacia si la edad telomérica de la persona (la edad molecular de sus células) es aún joven,.

Existe la posibilidad de extraer y congelar una muestra de cartílago con células jóvenes que podrían ser usadas, con mejor rendimiento, si necesitase un implante de cartílago en el futuro, independientemente de la edad. Esta opción es recomendable en personas jóvenes a quienes se les realiza una operación articular por cualquier otro motivo, y que tienen riesgo alto de condropatía futura:

  • Deportistas y bailarines, para quienes conservar el cartílago es muy importante y tienen alto riesgo de lesiones.
  • Personas con condropatías (condromalacias) incipientes.
  • Pacientes a los que se realiza meniscectomías totales o parciales, lo que conlleva un alto riesgo de condropatía rotuliana (condromalacia rotuliana) posterior.
  • Pacientes que han sufrido lesiones traumáticas de ligamentos o meniscos, que también tienen un riesgo alto de condropatía secundaria.
  • Pacientes con mala alineación de rodillas o rótula alta, con riesgo alto de condropatía rotuliana (condromalacia rotuliana).