23 mayo, 2018

El dolor femoro patelar en deportistas: ¿qué es y cómo se produce?

La rodilla es una de las articulaciones más importantes y una de las que más impactos soporta. Resiste continuamente fuertes cargas y a veces, un esfuerzo excesivo en la articulación nos puede provocar dolor intenso en la rótula. Por ello, hoy hablamos de una dolencia típica de esta articulación: el dolor femoro patelar.

¿Qué es el dolor femoro patelar? El dolor femoro patelar, que es el síntoma que define Síndrome Femoro Patelar (SFP), es el dolor en la parte anterior de la rodilla o alrededor de la rótula. Este dolor está producido, en ocasiones,un desgaste o inflamación del cartílago articular.

Dicho cartílago articular es el que se encarga de recubrirla el hueso de la rótula, la superficie articular del fémur y la tibia para amortiguar las cargas y golpes que pueda recibir la rodilla. La rótula es una articulación de tipo troclear (es decir, que permite flexión y extensión, funciona como una bisagra) que permite la movilidad del fémur y la tibia. Además, la rótula soporta y centraliza las acciones del cuádriceps y permite la movilidad del fémur. Su cartílago es el más grueso de todo el cuerpo y resiste las cargas del cuerpo con la mayor amortiguación posible.

Esta patología tiene diferentes orígenes según el tipo de SFP que se presente:

  • El Síndrome Femoro Patelar Estructural: se da cuando el dolor es producido por un daño en las estructuras rotulianas subyacentes. Las causas más frecuentes son la artrosis; las lesiones condrales y osteocondrales o lesiones en el tendón rotuliano (tendinosis), entre otras. En estos casos, la alteración produce una lesión dolorosa o una alteración biomecánica que facilita el dolor.
  • El Síndrome Femoro Patelar Funcional o inespecífico: ocurre cuando no hay ninguna patología estructural subyacente que justifique el dolor, es decir, no existe lesión o malformación del cartílago, del hueso o del tendón que produzca el dolor. En estos casos, es probable que el origen del dolor sea biomecánico: una mala alineación de la rótula, un valgo dinámico (desviación hacia dentro de la rodilla), un desbalance muscular o una debilidad del cuádriceps.

Antes, se atribuía el SFP funcional a la existencia de una condropatía o condromalacia rotuliana de bajo grado. Sin embargo, los estudios de los últimos años han demostrado que la causa fundamental es un fallo biomecánico de la rodilla (aunque se pueden dar casos de pacientes con condropatías o condromalacias que sufran SFP funcional).

El mal de todo atleta

El Síndrome Femoro Patelar afecta, de manera especial, a atletas que realizan ejercicios de alto impacto para la rodilla: gimnastas, corredores, futbolistas o atletas de disciplinas como el salto.

Según un estudio publicado por Dove Medical Press (“Patellofemoral pain in athletes”), esta dolencia prevalece en atletas cuyo deporte supone un esfuerzo articular, como los ciclistas (debido al movimiento repetido de flexión y extensión) o corredores. Las cifras estiman que alrededor de un 17% de estos deportistas padecen o padecerán esta patología a lo largo de sus carreras y hasta el 25% de los aficionados al deporte que presentan SFP, se ven obligados a abandonar su actividad deportiva. También se puede encontrar síntomas de SFP en pacientes con valgo dinámico.

El SFP es más común en mujeres que en varones: esto se puede deber a que las mujeres cuentan con un ángulo mayor entre la pelvis y la articulación de la rodilla, lo que las hace más propensas a sufrir esta dolencia. En personas mayores, se puede presentar como consecuencia de procesos degenerativos, como la artrosis o la artritis.

Éste mismo estudio reflejan que entre el 20 y el 25% de las consultas por dolor de rodilla son diagnosticados de Síndrome Femoro Patelar. Los síntomas son rigidez y dolor agudo en la rodilla que aumenta al flexionarla y realizar acciones cotidianas, como arrodillarse o bajar y subir escaleras. El dolor se presenta también tras estar sentado durante un largo periodo. También, se puede presentar una inflamación en la parte posterior y supra-patelar de la rodilla.

Grados de Síndrome Femoro Patelar por afectación del cartílago

Como en cualquier lesión condral, podemos hablar de cuatro grados según su gravedad:

  • Grado I: el cartílago se reblandece, pero no se produce rotura.
  • Grado II: aparición de fisuras.
  • Grado III: las fisuras del cartílago alcanzan el hueso subcondral.
  • Grado IV: no existe cartílago y el hueso subcondral queda expuesto y resquebrajado.

Lesion Cartilago Rodilla

¿Cómo se trata el Síndrome Femoro Patelar?

Tras una exploración física, el médico determinará si es necesario más pruebas, que pueden ser una radiografía o, las más comunes, un TAC o una resonancia magnética (RMN).

En caso de un SFP estructural, puede ser necearia una operación quirúrgica que corrija la mala alineación de la rótula, que recoloque el aparato extensor o que detenga la evolución de la artrosis, dependiendo del origen del SFP estructural según el caso.

Si el SFP es de tipo funcional, se opta por un tratamiento conservador que alivie el dolor y restaure el rango de movilidad. Las fórmulas son el consumo de analgésicos, programas específicos de ejercicios de fortalecimiento, fisioterapia o vendajes funcionales de contención de la rótula.

Con el método conservador, la recuperación total de la rodilla es lenta, entre los cuatro y los seis meses, aunque, a las seis semanas, es posible comenzara a experimentar mejorías clínicas.

¿Cómo ayuda la técnica ICC?

Son escasos los casos en los que el implante de condrocitos resulta una solución para el SFP. Si la causa del SFP es una lesión condral u osteocondral grave y concreta en un área de la rótula, entonces será posible tomar una muestra del cartílago para cultivarla. Una vez han pasado aproximadamente, cuatro semanas de cultivo, se implantan las células cultivadas sobre una membrana del colágeno para recubrir así la lesión condral. Dicho procedimiento cuenta con una tasa de éxito que ronda el 85 y 95% de los casos.

¿Cómo se puede prevenir el PFP?

Como cualquier patología articular, el dolor femoro patelar se puede evitar si se siguen unas simples indicaciones antes y durante el ejercicio. Se recomienda un calentamiento adecuado antes de realizar un deporte que suponga un sobresfuerzo para la rodilla y un estiramiento posterior al finalizar. El calzado de deporte debe ser el adecuado y se aconseja el uso de plantillas que favorezcan la amortiguación. Se recomienda, también, mantener un peso adecuado para no recargar las articulaciones de la rodilla.

También es aconsejable, para aquellos deportistas que vayan a retomar su actividad, tras un largo periodo de descanso, que lo hagan incrementando la intensidad paulatinamente, para no generar un fuerte resentimiento de la rótula.

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