Introducción

El implante de cartílago (implante de condrocitos) es una opción de tratamiento de eficaz para lesiones de cartílago circunscritas (osteocondritis disecantes, condropatía rotuliana, condromalacia del tobillo, lesiones osteocondrales…)

El cartílago articular puede dañarse por diversas enfermedades. Unas de ellas lo afectan de forma difusa, como en la artrosis y las artritis inflamatorias, y otras afectan sólo a zonas circunscritas del cartílago, como la osteocondritis disecante y las condropatías.

Las lesiones circunscritas del cartílago (osteocondritis disecante, condromalacia rotuliana…) producen dolor, derrame articular y dificultan la movilidad de la articulación. Además, el defecto del cartílago hace que el movimiento articular dañe el hueso expuesto y aumente el daño al cartílago adyacente. Esto puede condicionar la artrosis de la articulación y la necesidad de una prótesis.

Para los traumatólogos, el tratamiento de las lesiones del cartílago (condropatías, osteocondritis disecantes, arrancamientos de cartílago) supone un reto. Si bien las lesiones pequeñas responden bien a terapias quirúrgicas sencillas, las lesiones más grandes o aquellas que recidivan tras una cirugía suelen tener peores resultados con las cirugías clásicas. La técnica del implante de cartílago ha demostrado ser eficaz en esos casos.

Mediante el implante o trasplante de cartílago se extraen y cultivan células de cartílago del propio paciente (condrocitos) durante 4-6 semanas, y luego  se depositan en una membrana de colágeno con la que se tapiza el defecto del cartílago. Los condrocitos así implantados van sustituyendo el colágeno de la membrana sintética por colágeno hialino propio que ellos producen, hasta que desaparecen las diferencias entre el cartílago implantado y el propio.


Las personas operadas con implante de cartílago presentan una mejoría de los síntomas clínicos como el dolor (90%) y el derrame articular (85%), recuperando la movilidad de la articulación (90%) y reincorporándose a sus actividades deportivas habituales (65-70%).

El implante de condrocitos es una técnica consolidada, apoyada por estudios científicos y con una indicada expresamente (por la FDA americana y la Agencia del Medicamento española) para tratar las lesiones del cartílago. Esto lo diferencia de las terapias con factores de crecimiento o con células madre, cuya eficacia no está contrastada o su uso no está recomendado por los organismos reguladores.