2 octubre, 2018

Lesiones condrales en ciclistas

El ciclismo es un deporte cardiovascular que favorece el fortalecimiento muscular de todo nuestro cuerpo: desde el pecho y la espalda hasta los muslos y las pantorrillas. Y aunque no es una actividad de excesiva carga o impacto (como ocurre en el fútbol, por ejemplo), su inconveniente reside en ser un ejercicio cíclico y cerrado donde se repiten siempre los mismos movimientos.

El pedaleo y la postura constantemente encorvada pueden poner en riesgo la salud de los cartílagos articulares. Los factores que más influyen en la aparición de estas lesiones son una mala posición de la bicicleta (altura incorrecta, sillín poco adaptado al ciclista, pedales mal ajustados…), una biomecánica incorrecta del ciclista (que por sí mismo tienda a sobrecargar unas zonas más que otras), una posible caída o largos periodos de pedaleo.

El pedaleo es un ejercicio que conlleva continuos movimientos de flexión-extensión de las articulaciones, especialmente de la rodilla, la cadera y el tobillo. El pedaleo durante un largo tiempo o si se hace de forma inadecuada puede provocar lesiones y dolencias especialmente, en la rodilla. Es una actividad que puede acarrear algunos problemas si no se hace correctamente o se abusa de él.

El movimiento del ciclista, ¿cómo se produce?

Lesiones de Cartilago en CiclistasCuando pedaleamos, el movimiento de avance se produce al realizar dos movimientos: uno de extensión de la pierna y otro de subida del pedal.

El movimiento de extensión es el que nos permite bajar el pedal. Es el primer movimiento necesario para avanzar y se genera gracias al cuádriceps (entre otros músculos cercanos a la rodilla) y por los músculos extensores de la cadera. En el segundo movimiento, al subir el pedal, entran en juego los músculos flexores de las rodillas y de la cadera, junto con los isquiotibiales, que también actúan para empujar el pedal hacia abajo.

Dichas acciones pueden afectar al cartílago articular de la rodilla por un desgaste de éste. A veces, producido por lo repetitivo del pedaleo o por una postura inadecuada del ciclista en su bicicleta. Si no se alcanza un movimiento y una angulación correcta del cuerpo, el deportista puede desarrollar una lesión condral en la rodilla o en la cadera. Una altura inadecuada de la bicicleta o de los pedales son también un factor que puede favorecer la aparición de estas lesiones.

Principales patologías entre los ciclistas.

Las lesiones en la rótula o en la articulación patelo femoral son muy frecuentes. Es común que se reagudicen cuando se han realizado largas travesías o periodos de constantes subidas. La presión que se ejerce en las rodillas como consecuencia del pedaleo (o como consecuencia de una caída) produce una alteración en el cartílago que puede degenerar en una condropatía rotuliana.

La condropatía rotuliana supone un desgaste del cartílago que puede llegar a afectar al hueso subyacente en su grado más alto. Un ciclista que sufra de dolores en la parte anterior de la rodilla, agudizados al realizar actividades como subir escaleras o sentarse, puede estar padeciendo esta patología.

Como consecuencia de una condropatía, es posible padecer Síndrome de dolor Patelo Femoral. Este síndrome supone una fricción entre la rodilla y el fémur debido a una inflamación o desgaste del cartílago articular. Una bicicleta mal calibrada puede ser una de las causas debido a que el ciclista se ve obligado a ejercer mayor presión en las rodillas para compensar este defecto.

Implante de Condrocitos y CiclistasLa tendinitis rotuliana es una de las lesiones más habituales entre los ciclistas. La tendinitis se produce por “microdesgarros” en el tendón, debido a las largas horas que los ciclistas pasan pedaleando. En el caso de la tedinitis rotuliana, el dolor aparece en la zona interior de la rótula. Los ciclistas notan el dolor gradualmente durante el pedaleo y éste puede permanecer tras cesar la actividad y durante la flexión de la rodilla.

Para prevenir estas lesiones es importante una correcta postura y desarrollar bien el músculo del cuádriceps, para evitar una carga que no le corresponde a la rodilla. Además, también es importante regular bien la altura del sillín para pedalear correctamente.

La cadera es otra de las articulaciones con mayor protagonismo en la mecánica del ciclismo. De hecho, las lesiones de labrum son muy usuales. El labrum es un anillo del cartílago situado en la cavidad de la articulación de la cadera. El ciclismo puede causar un desgaste o pinzamiento del labrum y esto puede genera una desestabilidad de la cadera, que ya no se ajusta adecuadamente a la cabeza del fémur.

Las lesiones de labrum se manifiesta en forma de un dolor en una de las ingles que se agudiza al realizar determinados movimientos con la cadera. La lesión de labrum puede derivar en una artrosis de cadera.

Otra de las zonas afectadas por esta actividad es la llamada pata de ganso. Se denomina así a la zona de la rodilla formada por los tendones semimenbranoso y semitendinoso. Lo que se produce es una tendinitis en la zona interna de la rodilla, afectando a la inserción de los tendones en la tibia.

¿Cómo puedo prevenir las lesiones del ciclismo?

En el ciclismo es importante mantener una buena musculatura y flexibilidad. Cuanto más fortalecidos estén los músculos que participan en el pedaleo, menos probabilidades habrá de sufrir algún tipo de lesión. Para ellos es imprescindible realizar ejercicios musculares para la potenciación de los isquiotibiales, gemelos, cuádriceps, etc.

Igualmente, hay que tener presente la adecuación de la bici, como la altura del sillín y de las bielas, por ejemplo. La postura que se establezca a la hora de subirse a la bicicleta también es importante. Es necesario estudiar la biomecánica adecuada para no cometer errores en la ejecución del ejercicio.

¿Puede la técnica ICC combatir estas lesiones?

En el caso de una condropatía rotuliana bien focalizada y que se manifiesta como una lesión delimitada, el implante de condrocitos permite la regeneración del cartílago dañado. Sin embargo, si se trata de lesiones difusas o dolencias del mismo carácter, como una posible artrosis o artritis, el ICC no las puede curar.

En las lesiones de labrum, el ICC no es efectivo porque solo funciona en lesiones del cartílago articular: el labrum es un fibrocartílago, por lo que el implante de condrocitos queda descartado.

Para las lesiones en las que el ICC no es viable, existen otros tratamientos que serán determinados por el médico dependiendo de la gravedad y las características que presente la lesión. Puede recomendar desde medicación, ejercicios de recuperación, rehabilitación o una intervención quirúrgica.

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