12 febrero, 2016

Es posible lograr la reparación o regeneración de nuestro cartílago articular

La reparación o regeneración del cartílago articular pocas veces es posible. Solo cuando el cartílago presenta una lesión condral o osteocondral, es decir, un daño circunscrito, se ha logrado la regeneración de mismo. En estos casos, han sido las técnicas del implante de condrocitos (ICC) o de la mosaicoplastia las que han demostrado la capacidad de regenerar ese cartílago, aunque el cartílago regenerado es de mejor calidad en el caso del implante de condrocitos. Cuando el daño del cartílago es difuso, como ocurre en la artrosis, artritis y en condropatías que afectan a toda la articulación, no hay ninguna técnica que haya demostrado regenerar el cartílago. En estos casos, lo que se hace es tomar medidas condroprotectoras que retrasan el deterioro del cartílago, aunque no lo regeneran.

¿Debemos desconfiar si prometen reparar nuestro cartílago articular?

Cada día es más frecuente oír hablar el uso de tratamientos complementarios o alternativos que prometen una regeneración del cartílago de nuestras articulaciones. Con las nuevas tecnologías, los avances de la medicina y la abundancia de información disponible,  el paciente que necesite saber que opciones reales tiene para reparar la lesión de su cartílago se verá inmerso en un mar de dudas. Y es que, estamos muy acostumbrados a oír o leer sobre tratamientos de células madre, remedios naturales, factores de crecimiento, inyección de plasma rico en plaquetas o acerca del popular cartílago de tiburón. Pero realmente, ¿producen estas técnicas una regeneración del cartílago? ¿o sólo producen un alivio de los síntomas? En definitiva, ¿podemos confiar en cualquiera de estas técnicas la reparación del cartílago de nuestras articulaciones? La respuesta es que debemos andar con ojo y desconfiar.

A continuación, intentaremos de aclarar en qué consisten algunos de estos tratamientos y distinguir los que han demostrado su eficacia y han sido aprobadas las aprobadas por la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) de las que no lo están.

regenerar cartilago

Imagen de cartílago hialino

Hoy en día se proponen muchas técnicas para la reparación del cartílago pero solo unas pocas han podido demostrar su eficacia, y esto sólo en casos seleccionados.

En primer lugar es muy importante distinguir entre el daño difuso del cartílago, como ocurre en la artrosis; del daño localizado, como ocurre en las lesiones de cartílago (lesiones condrales) o en la osteocondritis disecante. En el primer caso, en el de la artrosis, no existe ningún tratamiento que haya demostrado un regeneración del cartílago; lo que los tratamientos consiguen son una mejoría en el dolor o, en todo caso, un entorpecimiento en la progresión de la artrosis.

En el segundo caso, el de las lesiones de cartílago localizadas y la osteocondritis disecantes, el tratamiento con ciertas técnicas permite regenerar el cartílago en la zona lesionada, y evitar así su evolución a artrosis. Otras técnicas, aunque pueden tener un efecto temporal sobre el dolor, no recuperan la lesión ni evitan su progresión a artrosis.

Algunas de las estas técnicas que ofrecen regenerar el cartílago, populares en nuestro país, pero que en realidad no han demostrado su eficacia y nos deben hacer desconfiar son:

INYECCIÓN DE CÉLULAS MESENQUIMALES

Esta técnica tiene como objetivo la regeneración y reparación del cartílago. Consiste en la inyección de células madre mesenquimales con o sin factores de crecimiento en la articulación dañada.

El supuesto mecanismo de acción implica que las células madre, al detectar la lesión de cartílago, se transformarán en condroblastos, que acabarán supuestamente convirtiéndose en condrocitos y regenerando el cartílago. Se dice que es uno de los remedios para combatir la artrosis y lesiones en las articulaciones. Si bien es cierto que algunos estudios apuntan a que puede reducir el dolor en las articulaciones en los casos de artrosis, no está demostrado que consiga regenerar el cartílago dañado.

El uso de tratamientos con células en seres humanos exige la aprobación de la Agencia Española del Medicamento para su uso en indicaciones concretas. Las células mesenquimale no están aprobadas para su uso en las lesiones de cartílago ni en las osteocondritis disecantes. En este momento la AEMPS considera que este tratamiento está en fase de experimentación.

Recientemente, ha surgido una polémica en EEUU por el uso inadecuado de estos tratamientos que llevaron a daños graves en algunos enfermos y numerosos organismos reclaman un mayor control de su uso

FACTORES DE CRECIMIENTO

Los factores de crecimiento básicamente son proteínas que producen células con distintas funciones en nuestros tejidos. Para conseguir estas proteínas, se extrae mediante unos procedimientos específicos plasma con altas concentraciones de plaquetas de nuestra sangre.

En el caso de la regeneración del cartílago, su aplicación tiene por objetivo de estimular la zona de la lesión articular que podría favorecer una regeneración interna y natural. Sin embargo, el cartílago es un tejido que por sí sólo no se regenera y lo que los factores de crecimiento estimulan a producir es tejido cicatricial que no cumple la función de soporte del cartílago y no evita que la lesión siga creciendo. Los factores de crecimiento no se consideran un medicamento (son proteínas de nuestra propia sangre inyectadas en la articulación) y, por ello mismo, su uso carece de las garantías de calidad y de demostración de eficacia que se les exige a los medicamentos ordinarios.

CARTÍLAGO DE TIBURÓN

El cartílago de tiburón se puede encontrar en cualquier herbolario o tienda de medicinas tradicionales. Es conocido para su uso en terapias biológicas, es decir, se encuentra dentro de las terapias naturales, ya que se extrae directamente de la columna vertebral de los tiburones.

Usado principalmente por algunos deportistas debido a sus propiedades que actúan contra el desgaste y la inflamación de las articulaciones, su fama viene dada por la supuesta capacidad de regeneración del tejido articular. Hoy en día sigue sin poder ser demostrado ni avalado, ya que al ser ingerido, nuestro organismo se encarga de digerirlo descomponiéndo el cartílago de tiburón en proteínas y aminoácidos, haciendo imposible su llegada a las articulaciones y, por tanto,  la regeneración del cartílago. Algunos expertos afirman, incluso, que contiene un componente neurotóxico para el cuerpo humano.

¿En qué técnicas podemos confiar  la reparación o regeneración de nuestro cartílago articular?

Sólo se ha conseguido reparar y regenerar el cartílago en el caso de lesiones delimitadas del mismo (lesiones condrales). Las únicas terapias indicadas por las guías clínicas para el tratamiento de estas lesiones de cartílago son:

tratamientos regeneracion cartilago

Tabla de clasificación de tratamientos aprobados por la AEMPS para la regeneración de cartílago

 

De ellas, el implante de condrocitos (que implica la extracción de células de cartílago, su cultivo y su posterior fijación en la zona lesionada), al ser considerada como un medicamento, es la única terapia aprobada por la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) y se recomienda como tratamiento de primera elección en lesiones de mediano y gran tamaño.

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Desde 2010, Amplicel-Clínica CEMTRO tienen la autorización de la Agencia Española del Medicamento para realizar cultivos de condrocitos para el implante de cartílago, lo que lo convierte en el único centro español y en un centro de referencia Europeo acreditado para la realización de esta técnica.

Nuestra técnica cuenta con la experiencia satisfactoria de cientos de pacientes que han pasado por las manos de nuestros expertos y pueden disfrutar de una mejor calidad de vida.

En el próximo post explicaremos detenidamente en qué consisten las técnicas de restauración de cartílago indicadas y aprobadas, y en qué casos es recomendable la elección de cada una de las mismas.

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