16 marzo, 2018

¿Cómo afecta el running a tus articulaciones?

La primavera es una época marcada por muchos cambios en la climatología y también en nuestros hábitos deportivos. Durante estos meses, es cuando los aficionados al running comienzan a entrenar con fuerza debido a la multitud de pruebas deportivas que comienzan a organizarse: maratones, carreras populares, triatlones…

Pese a que los corredores habituales comienzan su entrenamiento meses antes, hay otra gran parte de aficionados a este deporte que empiezan a entrenar en esta época con el objetivo de ponerse en forma ante del verano de una manera económica.

Sin embargo, ¿sabes cómo reacciona tu cuerpo ante esta actividad?

Las articulaciones de carga a prueba

La carrera es una actividad que produce impacto sobre las articulaciones de carga. Lógicamente esta carga es mayor en las articulaciones y, sobre todo, en el cartílago, que realiza la función de amortiguación ante el impacto.

Correr Lesiones Cartilago

Algunos estudios, de ultrasonografía y resonancia magnética, revelan que el cartílago articular de la rodilla se deforma y se altera de manera reversible al caminar y al correr. Es decir, se deforma debido a la presión generada al realizar el ejercicio, pero, con posterioridad, recupera su estado original.

Estos mismos estudios señalan que, entre andar y correr, la deformación es la misma en personas sanas sin ningún tipo de lesión. Sin embargo, cuando existe una anomalía articular (una mala alineación o tener dañada alguna de las estructuras de soporte como el menisco), la carga que se realiza sobre algunas zonas del cartílago puede ser excesiva y esta misma deformación puede causar daños irreversibles en el cartílago.

Si el daño que se genera es difuso, puede generar artrosis; por el contrario, si el daño es localizado en una zona concreta del cartílago, se producirá una lesión condral u osteocondral, que, si no se trata, puede producir, con el tiempo, una artrosis.

¿Cómo empezar a correr?

Algunos estudios biomoleculares indican que el cartílago sufre mayor daño, después de una carrera intensa, en los individuos con peor forma física. Por tanto, esto pone de manifiesto la importancia de aumentar el nivel de ejercicio de forma gradual.

De esta manera se evitan los sobreesfuerzos ante ejercicios para los que no estamos preparados. En el caso del running, si no se ha llevado a cabo ninguna actividad física durante el invierno, no se debería empezar corriendo, por ejemplo, una carrera popular, sino que debería haber un entrenamiento previo.

La manera correcta de empezar a correr es siempre recuperando poco a poco la forma física aumentando la carga y la distancia muy poco a poco. Esta técnica, además, previene lesiones por sobreesfuerzo de otras estructuras, como musculares y ligamentosas.

No obstante, si hace tiempo que no haces deporte o nunca lo has practicado te recomendamos algunas acciones básicas:

  • Limitar o evitar los hábitos tóxicos: deja de fumar, consumir alcohol y notarás una mejoría en tu estilo de vida.
  • Si llevas mucho tiempo sin realizar ejercicio físico y eres mayor de 40 años o tienes alguna enfermedad debes acudir a un médico especialista para descartar alguna patología que te puedan imponer ciertas limitaciones.
  • Lo más recomendable es plantearse realizar ejercicio 3 veces a la semana mínimo una  hora cada vez
  • Inicia un control de dieta y estilo de vida: horas de sueño, ingesta de alimentos, …
  • Busca un buen centro deportivo que cuente con preparadores físicos acreditados y que sea cómodo de acceder desde el trabajo o desde casa.
  • Empieza la actividad de manera progresiva y controlada por profesionales. Es importante realizarla sin dolor, no es posible ponerse en forma en un solo día.
  • Utilice un equipamiento correcto, no es necesario que sea caro o bonito, pero sí adecuado a la actividad que vas a realizar.
  • No olvides calentar, estirar y realizar ejercicios de vuelta a la calma en la sesión de entrenamiento
  • No tomes medicación o complementos alimenticios que no hayan sido prescritos por un profesional.
  • Y nunca olvides que la práctica del deporte tiene que ser algo divertido, agradable y tonificante que nunca se realiza con dolor o sufrimiento

¿Cuáles son las lesiones de cartílago más habituales en corredores?

Normalmente, las lesiones de cartílago en corredores se producen por malas prácticas que se llevan a cabo durante los entrenamientos y carreras. Además, la articulación más perjudicada suele ser la rodilla.

Estas malas prácticas pueden ser desde un entrenamiento excesivo para la condición física hasta el uso de unas zapatillas inadecuadas o desgastadas.

Dentro de las patologías de cartílago en este tipo de deportistas, son comunes las lesiones condrales y osteocondrales, es decir, lesiones que pueden dañar sólo al cartílago o también al hueso adyacente. Sin embargo, dentro de este tipo de lesiones la más común, por estar localizada en la articulación que más sufre por este tipo de actividad, es, sin duda, la condropatía rotuliana.

Por tanto, nuestra recomendación es que practiques el running, que es algo que beneficiará, sin duda a tu organismo en todos los sentidos. Sin embargo, si lo practicas, debes hacerlo extremando las precauciones e iniciando los entrenamientos de manera progresiva.

¡Ponte a punto para el verano y disfruta del deporte!

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